Psicología
Departamento de Psicología del Hospital Qilu de la Universidad de Shandong
【Introducción del departamento】
La consulta externa de Psicología del Hospital Qilu de la Universidad de Shandong se creó en 2002 y es un departamento integral especializado que reúne la atención médica, la docencia y la investigación científica. Cuenta con programas informáticos de pruebas psicológicas ampliamente utilizados dentro y fuera del país, y puede ofrecer funciones de diagnóstico y evaluación psicológicos, como pruebas de personalidad normal y anormal, pruebas de conducta infantil y estilos de crianza, así como evaluación de acontecimientos vitales, calidad matrimonial, estilos de afrontamiento y estado emocional. El trabajo se lleva a cabo mediante atención ambulatoria y consultas intrahospitalarias y extrahospitalarias. Además de prestar servicios de salud mental a la población, el departamento se dedica principalmente a las consultas sobre trastornos psicosomáticos de los pacientes hospitalizados en nuestro hospital. La disciplina continúa ampliándose y actualmente ejerce una influencia importante en la misma especialidad dentro y fuera de la provincia.
Principales instrumentos y características terapéuticas disponibles actualmente en el departamento:
1. Instrumento de terapia de biorretroalimentación electromiográfica: el paciente cambia el estado de tensión del organismo mediante la regulación voluntaria de la tensión muscular.
2. Aparato de terapia con estímulos aversivos: combina los estímulos aversivos con conductas y hábitos conductuales indeseables para formar un reflejo condicionado y ayudar al paciente a corregir la conducta anormal.
3. Aparato de terapia de ondas cerebrales: utiliza los patrones de las ondas cerebrales en diferentes estados funcionales y, para abordar la ansiedad, la depresión y las alteraciones de la función cognitiva cerebral, aplica una estimulación combinada mediante frecuencias sonoras, destellos de luz y puntos de acupuntura, con el fin de producir distintos grados de relajación, recuperar los patrones normales de las ondas cerebrales y mejorar funciones como la memoria y la atención.
4. Sistema T.O.V.A.: diagnostica y entrena profesionalmente el trastorno por déficit de atención e hiperactividad infantil. Es un sistema informático profesional para evaluar la atención y la capacidad de control de los impulsos en personas normales y pacientes clínicos. Incluye dos subpruebas, una visual y otra auditiva, y puede detectar el trastorno por déficit de atención e hiperactividad y los problemas de atención desde las perspectivas visual y auditiva. El sistema T.O.V.A. puede distinguir los fallos atencionales (distracción) de la dificultad para controlar los impulsos (hiperactividad), separando así los tres tipos de hiperactividad clínica: tipo de déficit de atención/distracción puro, tipo de hiperactividad/trastorno del control de los impulsos puro y tipo mixto de ambos. De este modo se evita la limitación de las escalas conductuales, que solo pueden evaluar subjetivamente las manifestaciones conductuales observables relacionadas con la atención, pero no pueden valorar objetivamente los fallos atencionales ni la dificultad para controlar los impulsos.
【Subespecialidades distintivas】
1. Especialidad de asesoramiento y terapia psicológicos
Principales orientaciones del asesoramiento y la terapia psicológicos:
1) Personas normales que a veces presentan un deterioro emocional transitorio, relaciones interpersonales tensas y acontecimientos vitales difíciles de afrontar, lo que afecta a su salud psicosomática;
2) Diagnóstico y tratamiento de pacientes con trastornos neuróticos como ansiedad, miedo, depresión, obsesiones e hipocondría;
3) Asesoramiento y tratamiento de pacientes con trastornos psicosexuales y disfunciones sexuales;
4) Personas que necesitan con urgencia asesoramiento y respuestas sobre las dudas y preocupaciones relacionadas con los estudios, el empleo, el amor, el matrimonio, la familia, la planificación familiar y la eugenesia y crianza saludable de los hijos;
5) Personas que solicitan información sobre salud mental en las distintas etapas de la vida, como la primera infancia, la adolescencia, la menopausia y la vejez; información sobre salud mental relacionada con el sueño, el aprendizaje, la memoria y el trabajo intelectual.
2. Especialidad de trastornos del sueño
Los trastornos del sueño son trastornos no orgánicos del sueño y la vigilia causados por diversos factores psicosociales. Incluyen el insomnio, la hipersomnia y algunas situaciones paroxísticas anormales del sueño, como el sonambulismo, los terrores nocturnos y las pesadillas.
Entre ellos, el insomnio es un estado de insatisfacción persistente y prolongada con la calidad del sueño. La gravedad del insomnio no puede juzgarse únicamente por la duración del sueño. Las causas del insomnio son numerosas, como las enfermedades somáticas, los factores ambientales, los factores sociopsicológicos, los malos hábitos, el abuso de sustancias o alcohol, los productos biológicos y los medicamentos. En la actualidad, durante el diagnóstico y tratamiento del insomnio se presta cada vez más atención al papel de los factores psicológicos en su aparición y al círculo vicioso formado por la preocupación y el miedo al insomnio. Las manifestaciones clínicas del insomnio incluyen dificultad para conciliar el sueño, sueño superficial y facilidad para despertarse, sensación subjetiva de soñar mucho y despertar precoz, entre otras. Para tratar el insomnio, primero se debe abordar el factor primario; los hipnóticos pueden utilizarse a corto plazo como tratamiento sintomático. Entre los de uso habitual se encuentran el diazepam, el alprazolam y el clonazepam, pero su uso prolongado produce dependencia, por lo que los perjuicios superan los beneficios. Por consiguiente, el departamento de Psicología desempeña un papel importante en el tratamiento y el pronóstico del insomnio. Mediante la terapia psicológica ayuda a los pacientes a establecer hábitos regulares de actividad y sueño, comprender correctamente la relación entre el sueño y la salud, prestar una atención razonable al sueño y eliminar la preocupación y el miedo excesivos e irracionales al insomnio, rompiendo así el círculo vicioso provocado por este y logrando finalmente su curación.
3. Especialidad de trastornos psicosomáticos
En la actualidad, las personas se enfrentan a cada vez más «incertidumbres relacionadas con la salud»: presentan muchas molestias y sufrimientos físicos, pero las exploraciones somáticas correspondientes difícilmente encuentran una «lesión» capaz de explicar los síntomas; entonces, ¿están «enfermas» o «no están enfermas»? En estas circunstancias debe considerarse la posibilidad de un «problema psicosomático»: las preocupaciones de la vida afectan a la función corporal y producen «molestias y sufrimiento», es decir, manifestaciones de disfunción.
Actualmente todavía existen malentendidos sobre la medicina psicosomática en el país; por lo general se separan las enfermedades somáticas de los factores psicológicos. En realidad, los factores psicológicos y las enfermedades somáticas son causa mutua y se influyen entre sí. Según estadísticas incompletas, aproximadamente 1/3 de las enfermedades somáticas entre los pacientes atendidos en hospitales generales corresponden a trastornos psicosomáticos. Por ejemplo, los trastornos de ansiedad pueden producir múltiples síntomas de malestar físico; los pacientes consultan repetidamente en varios departamentos sin encontrar nunca un diagnóstico médico claro que explique sus síntomas. Los síntomas de somatización frecuentes en la práctica clínica incluyen: dolor torácico, taquicardia paroxística; hipertensión, hipotensión, síncope; náuseas, sensación de plenitud, distensión abdominal; dolor abdominal, diarrea, estreñimiento rebelde; alteraciones de la micción, alteraciones menstruales; vértigo, cefalea, convulsiones, parálisis; fatiga crónica, insomnio, sensaciones especiales y otros. Entonces, ¿cómo se producen los síntomas mencionados? Por lo general se considera que, en un estado de ansiedad o depresión, aparece una vivencia hipocondríaca de las molestias físicas; después se presta atención selectiva a ese síntoma, el miedo a la enfermedad refuerza continuamente dicha atención y la ansiedad secundaria provoca más síntomas físicos, formando así un círculo vicioso.
4. Especialidad de salud mental infantil y adolescente
La infancia y la adolescencia constituyen el periodo de máximo desarrollo psicosomático del individuo, pero también existe un desequilibrio entre el desarrollo psicológico y el fisiológico, por lo que pueden aparecer fácilmente preocupaciones del crecimiento y conflictos psicológicos.
Debido a las limitaciones del nivel de desarrollo psicológico, los niños no pueden expresar con precisión sus emociones y su estado de ánimo y, con mayor frecuencia, expresan su malestar mediante conductas inadecuadas. Por ello, el diagnóstico y tratamiento de los problemas psicológicos de la infancia ocupa un lugar especial en el departamento de Psicología. Los trastornos emocionales infantiles se manifiestan principalmente como ansiedad, fobias, obsesiones, depresión y otros síntomas; estos afectan al funcionamiento social normal o se acompañan de ciertas reacciones fisiológicas. A continuación se presentan varios problemas emocionales frecuentes en los niños: 1) La ansiedad es una experiencia emocional dominada por la inquietud, la preocupación y los malos presentimientos. Lo que preocupa suele estar relacionado con la seguridad del propio niño y de los principales miembros de su familia. Se manifiesta con frecuencia como inquietud, falta de apetito, sueño deficiente, abandono de los estudios, explosiones de ira contra los padres, llanto y rabietas por cualquier motivo, consumo excesivo de tentempiés o ingesta reducida; el niño puede entrar fácilmente en conflicto con compañeros o profesores. Algunos pueden intentar marcharse de casa o de la escuela; aunque se les explique la situación, esta no desaparece y suele acompañarse de sudoración excesiva, aumento de la frecuencia cardiaca y micción frecuente, entre otros síntomas. 2) La depresión se manifiesta por la pérdida del interés que antes existía y la disminución del habla y de la actividad, principalmente como disminución del apetito, pérdida de peso y llanto frecuente; también pueden aparecer sueño intranquilo o enuresis. 3) El miedo es un fenómeno psicológico frecuente en la infancia; aproximadamente el 90% de los niños han experimentado una reacción de miedo y, a medida que aumenta la edad y se eleva el nivel cognitivo, el miedo desaparece. La fobia se refiere a un miedo excesivo ante cosas que normalmente no representan una amenaza. Por ello se adopta una actitud de evitación y rechazo. La aparición de fobias infantiles suele estar relacionada con los padres o con personas del entorno con las que el niño mantiene un contacto estrecho. Por ejemplo, el miedo a los gérmenes, a enfermar y a morir suele estar relacionado con que un familiar o una persona cercana haya padecido una enfermedad grave o haya muerto; asimismo, que la familia insista excesivamente durante mucho tiempo en la higiene o utilice expresiones exageradas puede influir negativamente en el niño. Entre los trastornos emocionales frecuentes en los niños se incluyen: trastorno de ansiedad por separación infantil, fobia infantil, fobia social infantil, trastorno obsesivo-compulsivo, histeria, síndrome de hiperactividad, trastorno de conducta y trastorno de tics.
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